Tan desconocidos en España como idolatrados en su Dinamarca natal. Disneyland After Dark, o D-A-D para los amigos (tuvieron que acortar su nombre por problemas legales con “el tío Walt”).
En el 93 sus hits “Grow Or Pay” y “Bad Craziness” pegaban fuerte en la mítica cadena musical Super Channel y consiguieron atraparme. Practicaban un hard-rock melódico de corte clásico, pero de particular e inconfundible sonido. Y visualmente eran tremendamente alocados y llamativos. ¿Cómo olvidar a su feo cantante, su guitarrista de corte de pelo a lo mohicano o a su zurdo bajista disfrazado de astronauta y tocando un bajo de…solamente 2 cuerdas!!!?
No era fácil conseguir sus discos en nuestro país, pero logré hacerme con su “Riskin' It All” (1992) y pasó a ser uno de mis álbumes de cabecera de la época (a día de hoy continúa entre mis favoritos). El siguiente en caer fue “No Fuel Left for the Pilgrims” (1989), que no le iba a la zaga…Adictivos a más no poder!!!.
Pero aquí los perdí la pista y, a pesar de que se han mantenido desde entonces sacando nuevo material cada dos o tres años, no me reenganché a ellos hasta su “Monster Philosophy” de 2008, otro muy buen álbum (aunque a años luz de los nombrados arriba).


2 comentarios:
Tuve la suerte de verlos en Wacken el año pasado. Un pasote, cojonudos. Y el bajista como una cabra!
Efectivamente...ganazas hay de volverlos a ver!!!No conocía tu blog y me ha gustado. Lo apunto desde ya en mi lista de favoritos.
Un saludo y gracias por comentar!
Publicar un comentario